En adelanto de fallo, el Segundo Juzgado Colegiado Penal de Chiclayo sentenció a 20 años de cárcel a una profesora por permitir que su enamorado viole a la mejor amiga de su hija y no contenta con este vejamen también manoseó a la víctima. Los hechos ocurrieron en la propia vivienda de la condenada.
Se trata de Yovana Gálvez Olivera, a quien se le impuso 14 años de cárcel por ser instigadora del delito de violación sexual en agravio de C.B.L.C. y otros 6 años de prisión por el delito de tocamiento indebidos. La lectura de sentencia integral será este 31 de enero.
La fiscal Scarlett Bances Zárate, en juicio, llegó a demostrar que los hechos ocurrieron el 9 de octubre de 2020. La agraviada, como estudiaba en la universidad con una de las hijas de Yovana Gálvez, la invitaron a beber a un restobar de la urbanización Santa Victoria hasta alta horas de la madrugada. Luego la hija de la acusada invitó a unos amigos para seguir libando licor en su casa ubicada en la cuadra 6 de la calle Leticia de Chiclayo.
Allí, la profesora Yovana Gálvez llamó a su pareja, quien solo ha sido identificado con el nombre de “Eduardo”, para luego seguir tomando hasta cerca de las cinco de la madrugada.
LA VIOLAN
Como la víctima le tenía confianza a Yovana Gálvez fue a dormir a su cuarto, incluso la madre de su amiga se acostó junto a ella. Sin embargo, la agraviada precisa que entre sueños empezó a sentir que alguien estaba encima de ella y, al despertar, observó que el tal “Eduardo” la estaba penetrando vaginalmente, mientras que Yovana Gálvez no hizo nada por defenderla. Es más, estaba semidesnuda y empezó a reírse y le dijo a su pareja “Eduardo”, “te gusta”, “te gusta más que conmigo”.
La agraviada en su denuncia afirma que por temor a que atenten contra su vida se quedó inmóvil y se hizo la dormida. Segundos después, la condenada se percató que la víctima estaba despierta; sin embargo, Yovana Gálvez empezó a hacerle tocamientos libidinosos, para luego retirarse de la habitación con su enamorado.
Minutos después, la joven logró escapar de la casa y pidió ayuda a un amigo que es taxista, y luego denunció los hechos ante la Policía. Uno de los principales medios de prueba que la Fiscalía recabó es un audio de una conversación que sostiene la agraviada con Yovana Gálvez, en la que esta reconoce todo el vejamen a la que fue sometida.
Fuente

(LaVerdad)